Juan Gutiérrez Fischmann, "El Chele"



Juan Lisímaco Gutiérrez Fischmann, alias “el Chele”, “Diego” o “comandante Gabriel” fue uno de los fundadores del FPMR en 1983 y pieza importante de su estructura, tanto por su preparación militar en Cuba, por su experiencia en la revolución nicaragüense, como además por pertenecer a lo que se denominó la “aristocracia guerrillera latinoamericana”.

Ingeniero Hidráulico formado en la Universidad de La Habana, y militante de las Juventudes Comunistas, Gutiérrez Fischmann había nacido en Santiago el 28 de diciembre de 1957. Sus padres son Lisímaco Gutiérrez y Beatriz Fischmann. Su padre de nacionalidad boliviana, fue un destacado guerrillero que luchó junto a Ernesto Che Guevara en el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia. Murió en 1970 en Chile, en un confuso incidente ocurrido en el foco guerrillero de Teoponte, en la frontera con el país altiplánico, cuando su columna fue emboscada por el Ejército de ese país.

Su madre, Beatriz Fischmann, es una arquitecto chilena oriunda de Puerto Montt, que también trabajó en la guerrilla boliviana. De este matrimonio nacieron tres hijos: Juan Lisímaco, Paula y Juanita Paz. Esta última estuvo casada con el cantautor cubano, Silvio Rodriguez.

Con posterioridad a la asunción del Gobierno Militar, Gutiérrez viajó a Holanda junto a su familia en 1975, con un salvoconducto facilitado por el Comité Nacional de Ayuda a los Refugiados. Posteriormente se dirigieron a Cuba. Por su padre, el gobierno de la isla les entregó un departamento en El Vedado, barrio céntrico de La Habana.

Un amigo de esos años recuerda que el departamento familiar estaba profusamente decorado con artesanía latinoamericana, y con recuerdos del padre. “El Chele era silencioso, pero tenía a su papá como un ejemplo de cómo se debió haber luchado en Chile”.

En 1977 Gutiérrez Fischmann se traslado a Bulgaria, integrándose a la Escuela Militar de ese país, desde donde egreso con el grado de Teniente. En 1979 fue capacitado como Jefe de Pelotón de la Unidad de Combate. En 1980 volvió a Cuba, donde se desempeñó como Profesor en la Academia Militar de ese país, impartiendo la cátedra “Estrategia e Inteligencia”.

En 1982 ascendió a Teniente Primero y en esa calidad viajó a Nicaragua, donde Raúl Castro lo había designado como jefe de un grupo de chilenos que viajó a Managua para combatir a los “contras”, que actuaban en la frontera con Honduras. Como despedida, “El Chele” organizó una serie de fiestas en el departamento de su familia. “Se apoyaba en la muralla abrazado de su novia Mariela, limitándose a observar”, cuenta un asistente. Las fiestas de despedida también se realizaron en otro departamento, ubicado en el barrio de Alamar, donde vivía un amigo suyo, Rodrigo Morales, por quien intercedió ante las autoridades cubanas, cuando estuvo a punto de ser ejecutado.

Pero el “Chele” sólo llego a Nicaragua en 1983, cuando los sandinistas ya controlaban totalmente el país. Según un ex miembro de la misión militar, “Siempre estuvo en Managua, mientras nosotros peleábamos en el monte. Era un mal jefe: nosotros estábamos meses sin ver a nuestras mujeres en Cuba y a él venía a verlo su novia todos los fines de semana”. Incluso, este entrevistado asegura que otro chileno que trabajaba en el Ministerio de Transportes nicaragüense, “le prestaba autos oficiales para que se fuera de fiestas a la playa”.

El que sostiene esta versión -uno de los combatientes que participó en las más riesgosas acciones del FPMR- añade que tal amigo era Enrique Villanueva Molina, el “comandante Eduardo”, quien en 1997 debió escapar de Chile luego de ser identificado como informante del gobierno. Por estos privilegios, “El Chele” era odiado por un sector de oficiales chilenos que lideraba Juan Waldemar Henríquez, el “comandante Arturo”.

Fue en Managua donde Gutiérrez Fischmann recibió por su piel blanca el apodo de “Chele”, una inversión de “leche”.

A fines de 1983, regresó a Cuba, y contrajo matrimonio con Mariela Castro Espín, la única hija de Raúl Castro, Ministro de Defensa Cubano y hermano de Fidel Castro, con quien tuvo dos hijos.

En esos momentos en el destacamento chileno se imponía con fuerza la opción que habían lanzado algunos oficiales, de romper con el PC. Sin embargo, “El Chele” no fue parte de estos debates. “No recuerdo haberlo oído hablar”, recuerda un ex frentista. Sólo cuando inició su noviazgo con Mariela Castro, cobró notoriedad. “Salvador descubrió que podía usarlo como nexo con el poder de la isla”, afirma un ex oficial adiestrado en Bulgaria, quien recalca: “Para nosotros era un aparecido, alguien que había entrado por la ventana”.

El “Chele” decidió regresar a Chile en 1983, para participar en la formación del FPMR. Luego de convertirse en el brazo derecho del líder de la organización, Raúl Pellegrín, Gutiérrez debió regresar tiempo mas tarde a Cuba.

Sólo con posterioridad a 1985 el “Chele” volvió a ingresar a Chile. Cuando en 1987 el Frente se dividió, el “Chele” se alineó con Pellegrín, integrando el denominado “Frente Patriótico Manuel Rodriguez Autónomo”.

Pero más que Santiago, su centro de operaciones siempre fue La Habana. La hija de Fidel Castro, Alina Fernández, recuerda haberlo visto en las reuniones familiares del clan, siempre acompañado por Mariela.
Según Alina, “el Chele” y su esposa vivían en el domicilio de Raúl Castro, un edificio completo de siete pisos ubicado en calle Latorre, colindante con
la Avenida 26, en el exclusivo barrio El Nuevo Vedado. Después de las residencias de Fidel, es el lugar mejor resguardado de La Habana. La última planta la ocupa Raúl, quien tiene un amplio departamento tapizado con fotos suyas. En los pisos de abajo viven sus hijos y sus escoltas.
“Juan era muy joven. Le decían el “Colorado”. Se lo pasaba en misiones clandestinas, saliendo y entrando de Cuba. Me daba pena: tengo la impresión de que quería hacer una vida distinta y que por su suegro seguía en la clandestinidad, porque en Cuba era prácticamente un clandestino”, relata Alina.
Una de las últimas ocasiones en que lo vio fue para el nacimiento de su hija con Mariela, a fines de los ’80. En 1989, “el Chele” se divorció de la hija de Raúl Castro. En 1990, nuevamente en Chile, asumió funciones en
la Dirección Nacional del Frente Autónomo, destacándose como un comandante duro. En esa línea su principal aliado era Mauricio Hernández Norambuena “Ramiro”. Junto a el, y pese a los reparos de “Salvador”, el numero uno de la organización, ejecutarian las acciones mas arriesgadas del FPMR en sus años de agonía.

En 1991, Gutiérrez Fischmann participó en el secuestro de Cristián Edwards y en calidad de autor intelectual en el asesinato del senador Jaime Guzmán. En cuanto a su participación en el secuestro de Edwards, se sostiene que “el Chele” tenía en esos años a su cargo las finanzas del Frente y que coordinó personalmente el “lavado” del dinero obtenido del rescate viajando para ello a Suiza y Bélgica. Asimismo y en forma previa, tuvo a su cargo la administración de los recursos logísticos para materializar la operación: casas de seguridad, pertrechos, autos y traslados.

Posteriormente se traslado a Argentina, desde donde regreso en 1992, para ayudar a crear las Fuerzas Armadas Rodriguistas, en la zona de Curanilahue, en la octava región. Allí estableció su centro de operaciones en la ciudad de Concepción, donde residió durante algún tiempo. La ultima actuación conocida del “Chele” en el FPMR, fue en la organización del rescate de cuatro frentistas desde la cárcel de alta seguridad de Santiago, en diciembre de 1996. Entre los rescatados se encontraba su antiguo camarada “Ramiro”.

A pesar de que el gobierno de La Habana lo ha negado formalmente a la justicia chilena, todo indica que Juan Gutiérrez Fischmann sigue viviendo en Cuba. En la actualidad se encuentra prófugo y es el último integrante de la cúpula frentista que queda en libertad tras las detenciones de “Ramiro” y “Salvador”.